woke dia de la mujer

Pantallazo:

Me sorprendí cuando vi esto en el chat del grado de uno de mis hijos

Aunque el dia de la Mujer no es una celebración “woke”, los progres lo aprovechan para promover la equidad: una idea socialista que ha hecho que en la civilización actual vivamos una vida sin sentido. Prueba de esto es la cantidad de nacimientos versus la cantidad de muertes en Estados Unidos:

La participacion de mujeres en la fuerza laboral va en aumento, lo cual es bueno para la productividad, pues el cerebro femenino tiene atributos diseñados para la protección de los vulnerables y que pueden aprovecharse para ciertas funciones productivas, como por ejemplo el risk management, entre muchas otras actividades en el mundo profesional.

Pero el costo de oportunidad no es cero. La edad promedio en que las mujeres comienza una familia es cada vez mas alto. Y no sin un costo emocional alto, pues la inmensa mayoría de mamás que operan un puesto en la fuerza laboral se sienten culpables y con algun grado de ansiedad.

Los simpatizantes del “dia de la mujer” buscan que la mujer se parezca más al hombre, una especie de venganza positivista. Lo dice Maria Calvo:

El significado de la vida está inscrito en nuestro cuerpo. Seamos varón o mujer, nuestro cuerpo es una especie de mapa existencial. El hecho de que los genitales esten en el centro del cuerpo y que a a su vez generan una gran tensión a tal punto de esconderlos con dos capas de ropa, demuestra que nuestro cuerpo esta orientado a algo infinito —a preservar la especie. De ahi el nombre de “genitales”, donde se genera la vida.

La aventura más arriesgada (y la única en la que vale la pena dar la vida) es la de inventar una familia. Es tan aventado el formar una familia que el mundo académico no ha logrado establecer una metología para graduar a papás o mamas competentes. Como dice Fabrice Hadjaj, mientras que para un experto el fracaso es solamente eso, un fracaso, para el padre de familia el fracaso es el camino. A todos los papá (y mamas) se nos ha dado una autoridad sin compentencia, y eso nos expone grandemente a fallas y fracasos inevitables.

Pero ese nuevo sueño americano, la idea de realización material (casa, carro y patrmonio sólido) además de la búsqueda de estirilizar todos los riesgos (no sufrir en nada ni por nadie), está causando grandes impactos en la higiene mental de nuestra civilización, a tal punto que tener hijos es una especie de frustración que afecta negativamente a los proyectos profesionales y personales de la mujer. Este es el error propio de la hipermodernidad cuya propaganda celebra este ocho de marzo.

Como hijo de mujer, hermano de varias mujeres, esposo y padre, la mujer para mí es importante. Por eso, dejo algunas visiones refrescantes escritas por ellas mismas: