Por qué ando armado

1- cargador iphone 2- apuntes 3- tripode 4-bloqueador solar 5-audifonos inalambricos 6-jabon 7-telefoto 8-dado usb 9- clip del telefoto 10- encendedor 11-encendedor fancy 12-cargador 13-lentes oscuros 14-audifonos para reuniones 15-chapstick 16-sharpie 17-resaltador textos 18- lapicero 19- alambre para amrrar 20-cincho plastico 21-navaja suiza 22- llaves allen 23- navaja pequeña 24- power bank 25- llaves casa y oficina 26- parqueo unis 27- tarjeta de san Jose. Termometro de ambiente. 28- Rosario 29- Guadalupe 30- tarjeta peatonal 31- cepillo de dientes y pasa 32- acceso edifcio oficina 33- cepillo para barba 34- billetera

En 2019 empecé usando bolsa cangurera para llevar el cargador/cable para el telefono junto con la billetera. En 2020 con la pandemia agruegué la mascarilla y el alcohol en gel. Para 2022 me entró un sindrome de McGyver empecé a llevar mas cosas: navaja, lentes oscuros, audifonos.

Para 2024 las personas suelen preguntarme qué tanto llevo en esa mochila. En 2022 y 2023 era muy importante porque llevaba wipes y 1 pañal para Maria Ines. Muchas veces esa pregunta es una sospecha, especialmente para personas concidas pero que no hay tanta confianza: piensan que voy armado con arma de fuego. Si quiero darles una catequesis, les digo que si; por su puesto que estoy armado. Pero con un arma espiritual, no con arma de fuego y les muestro el Rosario que yo mismo confeccioné con mis propias manos.

Hoy terminando el año 2025 la mochila (que lleva 2 años de uso diario) ya tiene rotos tres de los zippers. Tengo cuatro opciones. Uno: comprar una nueva, igual. Dos: mandar a repararle los zippers y quedrame una semana sin mochila y quedarme usando unos zippers de dudosa calidad. Tres: no reparar los zippers y usarla hasta que de verdad ya no sirva. Cuatro: Dejar de usarla y limitarme a lo basico.

La opcion cuatro no me gusta. Me revela que me he vuelto dependiente de muchas cosas, incluso hasta de un deseo de aprobación para quedar bien prestando un lapicero o la navaja. Tampoco es una solución radical, pues tengo que seguir usando llaves, tarjetas de acceso, billetera, lentes, cargador y audifionos. Solamente aumentaría la probabilidad de perderlos u olvidarlos. Pero tambien me expone otras realidades como cuando en el Irtra, en el parque Xocomil, no me querían dejar pasar porque la navaja es un arma blanca. Les pedí que me la dejaran guardar en un casillero de armas que manejan, pero mejor dejaron pasar. Pero si un dia voy de viaje en avion, tengo que sacar las navajas y los encendedores.

Me quedo entre la dos y la tres.

Efemérides

Hubo un tiempo que llevaba una cantinplora con agua. A veces le ponía café. Pero se hacía muy pesada.

El objeto mas importante es el #27. Son dos tarjetas, un dibujo de san Jose que le pedí a Majo en mi cumpleaños 40 y en el reverso puse una reflexión y oración que siempre reviso durante la comunión en Misa. La otra tarjeta es una foto de Majo que en el reverso tiene el consentimiento matrimonial; es una idea de Pep Borrel, tambien la veo cuando estoy en la comunion, pero especialmente en las visitas al santísimo cuando me doy cuenta que he olvidado el escrutinio que hicimos el 26 Nov 2011. Estas dos tarjetas son un despertador espiritual, y junto con el Rosario, son un arma poderosa para estimular la virtud, que mucha falta hace.

El #4 nos lo regalaron unos amigos, Paula y Guery. Es super util porque la barrita es mas facile que el liquido. Es para mis hijos, pero yo tambien lo uso.

El #20 es clave. Cinchos plasticos. Puense usarse para una reparación temporal de cualquier cosa. Incluso usé uno para arreglarle un vestido a Maria Ines.

Este post salió de la iniciativa de lavar la mochila que puede verse la cantidad de mugre que acumula cada tres meses.
Foto del 2019 tomada por mi mamá en las visitas de los sabados; mi papá dandome algun discurso. La bolsa de canguro (que tambien se le arruinó el zipper) se ve en la mesa, a la izquierda.

Con esta mochila puedo ir a donde sea, cuando sea y como sea.

A todos lados voy con mi bolsita como el personaje Furia y su utility bag que tiene dinamita para enfrentar situaciones difíciles

Toda pelea matrimonial es complemento en progreso

Ya había oido de ella, pero creo que nunca había necesitado de ella.

Los esposos revelan al mundo cómo Dios ama

No es por su competencia profesional. Tampoco por la audaz crianza de los hijos. Tampoco por su valentía ante la incertidumbre. Como dijo Chiara una vez <<porque en realidad lo único que hemos hecho ha sido decir “si” paso a paso>>.

Es una herejía buscar la felicidad en el matrimonio. Una herejía es una sentencia errónea contra los principios ciertos de una ciencia. El matrimonio es una vocación. A veces uno vive como que el matrimonio es una empresa filantropica que debería tener un grado de eficacia operativa: Todo en orden, todo limpio. Desde la ciza del piso de casa, hasta el record crediticio. Un organo de gobierno que se la pasa perfeccionando la realidad.

Esta visión es una sobrecarga invisible que le cae a todos los implicados. La esposa, los hijos, hasta las mascotas.

Buscar la perfeccion en la familia es en realidad amar mediocremente. Cuando no se ama totalmente, el matrimonio deja de ser un signo sensible de la amistad divina y se transforma en una autopista al infierno. Basta sólo un corazón obstinado en uno de los cónyuges y ese sacramento se transmuta en maldición.

Dice que Chiara se divorció de su obstinado corazón pasando de la convicción de tener derecho a su entonces novio , a comprender que Enrico era un don para ella. Esta obstinación es una especie de lujuria intelectual.

La lujuria es poseer. Por eso la máxima de san Francisco que dice lo opuesto de amar no es odiar, es usar. Es una mentalidad maniqueista el pensar que el cuerpo y el sexo son anti-valores, dice san JPII. La consecuencia lógica (pero invisible) de la lujuria es la vergüenza y el colapso.

En Chiara y su marido Enrico, ni el mas pesimista de los escenarios logró someterlos a dicha vergüenza o colapso.

El alma se revela en el cuerpo. Cuando en la espiritualidad conyugal no existe esta comunión, vivimos como simples mamiferos solo que con el mismo hambre de plenitud.

Por supuesto que existe la lujuria a traves de la vista y tambien en la carne (1 Jn 2; 16-17). Pero son las formas mas populares. Existe una forma mucho mas discreta y silenciosa que estimula el orgullo a traves de la arrogancia. Comienza por cuestionar el don. Es una falsa promesa mental donde decimos que al desobedecer, lograremos controlar; dice que yo mismo voy a subrevivir. Y dentro del matrimonio, hace que la comunión se transforme en confrontación.

Este “prompt” no llega a la felicidad. Se desvía a la vergüenza inmanente, que es la miedo a la muerte. Una vez se logra quitarle significado a lo material, o sea el cuerpo, uno se descubre vulnerable y todos los signos visibles de la comunión conyugal se esconden.

Aunque Chiara dijo que el dia de la boda encontró la verdadera felicidad, no fue hasta despues de sus experiencias dolorosas (vividas santamente) que entendió que el único modo de amar es ser ella misma. No se vive porque se respira, se vive porque se ama. La vida solo tiene sentido si te gastas por el otro. Palabras de ella misma.

Chiara Corbella muere para que los ciegos veamos. Para que los soberbios nos dispersemos en los pensamientos del corazon. En Chiara, se comprueba que la gracia del matrimonio neutraliza la dificultad de identificarse con el propio cuerpo. Esta gracia ayuda a brincar del monólogo y pasar al diálogo. El deseo de dominar (fruto de la vergüeza) desaparece.

Chiara una vez muerta, su cuerpo se tranforma en un aviso clarísimo que hasta el soberbio podría entender. El aviso es el siguiente:

Buscar la unión antes que la felicidad es darle rienda al impulso hacia el amor que plenifica, también sexualmente. Es el modo mas excelente y libre de su identidad en relación. Una pareja de esposos que vive la significación esposal del cuerpo humano (o sea desnudos, no solo desvestidos) ademas de consumar la boda, estan re-estableciendo el mismo paraíso ya que no hay verguenza porque siendo el cuerpo lo más externo a la persona, tiene la capacidad de revelrar su intimidad. Se restaura la armonía entre la inteligencia, la voluntad y los deseos. En resumen: Se puede entende la intimidad conyugal como un camino hacia la restauración del paraíso.

El parrafo anterior parafrasea al teologo, economista y sacerdote Jose Fernandez Castiella en su libro “El Matrimonio, la gran invención divina”.

Por lo tanto, el libro sobre Chiara, mas que un testimonio dulce y dramático, es una medicina. Una especia de antibiótico para la infección del amor propio (desproporcionado) dentro de la espiritualidad conyugal.