Provocar o Ilusionar

Dice Andrew Reed que al hijo hay que provocarlo. La expresión que usa en ingles es prompt. Es una expresión que se utiliza también para sacarle mejor provecho a las soluciones de inteligencia artificial. Si uno le da un mal prompt al Grok o Chat GPT el resultado, aunque interesante, incluirá errores.

El abuelito de Juandi, al comenzar lo del peregrinaje a Roma, nos advirtió (con buena intención) no ilusionar a Juan Diego, recordando un hecho indiscutible de la naturaleza humana: la escacés. Diciendo “no se puede tener todo”, el abuelito, con razón, hace alusión a la desnudez con la que llegamos y nos vamos de esta mundo. La abundancia es artificial, lo natural, lo básico, es que te falte algo: ya sea activos tangibles o intangibles, a veces ambos.

A Juan Diego no lo ilusionamos. Nunca le dijimos “te vas a subir a un avión y al llegar comerás pizza y helados con diversión”. Lo que le dijimos fue: “Si aceptas ir, ya tenés una deuda de USD 3,000. Te vamos a apoyar a completarla, pero todo el trabajo lo harás VOS.”

Como dice Bosco Gutierrez, prominete arquitecto mexicano que sobrevió un secuestro en la decada de los 90s, es mejor andar de deudor, sabiendo que lo poco que tengamos es un préstamo aunque parezca que es nuestro que asumir todo lo que tenemos es nuestro solo para darnos cuenta de esa esterilidad ya muy tarde en la vida.

Cuando escribo esto, Juan Diego ha reunido mas de la mitad del compromiso. Una porción viene del fruto de su trabajo, otra viene de benefactores (incluyendo familiares) que se han arrancado un pedazo de liquidez personal y se la han entregado como si fuera la hora del Ofertorio despues de la liturgia de la Palabra. Mi trabajo ha sido basicamente de custodio de la cuenta del banco donde he atestiguado todo esto.

Andrew Reed es el director de formación de Washington Heights, a quien Juan Diego conoció personalmente en 2024 en el viaje de 5to primaria que organiza el profe Estuardo Mas (Tato). Fueron los mismos abuelos de JD los que patrocinaron dicho viaje y les debo toda la gratitud porque sin esa experiencia en Washington yo nunca hubiera puesto atención a eso que dijo Andrew Reed sobre como desarrollar la voluntad de hijo.

Mas que una experiencia académica o religiosa, este viaje es otro pasaje de maduración para JD — se ha dado cuenta que si quiere, puede encargarse de las consecuencias de sus actos; ha comenzado a conocer sus límites, y de alguna forma comienza a descubrir su verdadero nombre. La ilusión, aunque importante, ha pemanecido en segundo plano casi pasando desapercibida.

No busco evitarle la desilusión. Busco preparlo para que sepa qué hacer frente a su proxima desilusión.