¿Por qué es bueno el beisbol para la relación papa/hijo?
Por el fracaso. En el beis, fallar 70% de las oportunidades a la ofensiva es muy bueno. En realidad es un juego que “no se puede” ganar. La defensa tiene control del balon 100% del tiempo. Y la posibilidad de hacer contacto con una pelota con un objeto redondo (bate) es mas dificil que una plana de caligrafía.
Y es un deporte donde la inmensa mayoría de los coaches son negativos y pesimistas. Lo dice Tom House, coach de Nolan Ryan.
En el beis gana no el rapido o fuerte, gana el que sabe manejarse frente a las desventajas.
Y que situación de la vida real mas desventajada que la paternidad.
Nos dan una autoridad sin competencia. Un dia tenemos un orgasmo intenso y nueve meses después está esta criatura indefensa bajo nuestra protección. Ni siquiera sabemos cortar el cordon umbilical con esas tijeras, y ya somos el primer referente en la vida de esa persona.
Por eso dice Fabrice Hadjaj:

Si hubiera un papa perfecto, ya no seria papá. Seria como un agente administrador. Un hombre sin limitaciones ni miserias es solo un agente operador, pero no un padre.
Solo una mama puede convertir un embrión en bebé. Y solo el papa puede enseñar al niño a convertirse en hombre. El beisbol es un lenguaje total para transmitir esas palabras que el niño (hombre en potencia) necesita como pan fresco.