Teología viene de Teo-Logos. Dios-Conocimiento. La reflexión teológica supone fe. Un teólogo es como esos analistas bursatiles que analizan las empresas cotizadas en bolsa que cada vez que se enteran de algo nuevo saben como aprovecharse de esa nueva información.
Yo propongo que el papá (el varón) debe asumir el papel de teólogo en la vida del hijo. No me refiero a que debería ser un experto acreditado academicamente con un titulo en teología, pero si que sea un curioso que hace preguntas relacionadas con Dios dentro de la vida del hijo.
El papa (Pedro) tiene un teologo personal: Pontificalis Domus Docto Theologus. Normalmente es una posición ocupada por alguien de la Orden de Predicadores (Dominico) — Wojciech Giertych es el teologo personal del papa, desde 2005 nombrando por BXVI. Sus responsabilidades:
- Asesorar al papa en materia teologica.
- Revisar discursos del papa, documentos, textos para averiguar la exactitud teologica, claridad, consistencia.
- Es parte de la “familia papal”, o sea vive y trabaja de cerca dentro del Vaticano.
Para el padre de familia, la responsabilidad en la 1ra y 2da infancia deberia ser:
- Aesorar al niño en materia de Dios, de forma clara, sincera y autentica.
- Explicarle el significado de el Credo.
- Y obviamente tambien es parte de la familia del muchacho.
Muy importante darse cuenta que uno de papá no puede ser el predicador del hijo. El predicador sería el profe de teologia del colegio o quizas el sacerdote. Pero si un papá se convierte en predicador es muy probable que termine formando un ateo práctico y creyente teórico.
Tambien es fundamental que ser el teologo del hijo no significa ser el perfecto ejemplo de persona bien portada. De hecho, un teologo es un estudioso de la revelación (por ejemplo la patrística, la sagrada escritura, la Tradición, etc) por lo tanto un papá aprovecha hasta los errores propios para construir un significado en beneficio del hijo.
¿Por qué no la mamá?
Como le dijo la Virgen Maria a san Juan Diego de Cuauhtlatoatzín — “tienes que ser tú quien lleve este mensaje. Tengo muchos servidores, pero tienes que ser tú”.
Mientras que la madre puede llevar a sus hijos al cielo, primero el papá deberá llevarlos a la Iglesia. Uno de papá está naturalmente diseñado para resolver problemas, no tanto para rescatar al hijo. La cuestion de la vida divina del bautizado es una lucha en la que llevamos las de perder, lo cual hace que la experiencia de Dios se convierta en problema—al menos conflicto con todo lo demás. Esta practicidad le viene natural al varón. La madre lo puede hacer, con un esfuerzo extraordinario, pero si está el papá es lo simplemente natural.

