Sobreprotección en la liga Javier Guatemala

La mejor inversión en educación es priorizar la formación del carácter de tu hijo


Mi trabajo de papá es criar adultos, no niños: personas competentes, responsables, consideradas y generosas, comprometidas con principios de integridad.

Situación

deporte: beisbol / Liga Javier / Guatemala

categoria: pre infantil (9 – 10 años)

Campeonato: torneo final para descubrir al campeón de la temporada de verano 2026 (Febrero – Agosto). El primero que gane dos juegos.

Caso: El oponente ganó el 1er juego. En el 2do juego, en la parte alta de la 6ta entrada le toca batear al oponente que va perdiendo por una carrera. Si empatan y anotan una mas, se termina el torneo. Si no logran anotar, tiene que haber un tercer juego. El oponente no logró empatar, pierde el 2do juego. Pero hay una situación: Al comenzar ese ultimo inning el oponente no sabe ni se recuerda a quien le toca batear. El manager le va a preguntar al anotador oficial porque el tampoco se recuerda a quien le toca. El anotador (que aun no termina de cotejar las ultimas jugadas) le da el nombre equivocado. Cuando el manager se da cuenta del error, el partido ya estaba en marcha. Alli mismo decide protestar el juego y la liga lo ampara para que se repita esa ultima entrada en otra ocasion — a pesar de que se hicieron los tres outs con jugadores del propio equipo.

Por qué no continuar

Como tutor de mi hijo, estoy enfocado en el carácter, no en la carrera ni en los trofeos. Los deportes no deben fracturar la vida interior; deben aportar energía alegre y lecciones de vida. Enseña a afrontar, no a escapar. Los padres ejercemos liderazgo afectuoso pero asertivo: autoridad segura, ejemplo vivo, no permisividad ni sobreprotección.


El campeonato es secundario. Lo que importa es qué adulto está formando esta experiencia en tu hijo. La repetición de ese ultimo inning se convierte en un campo de batalla de reclamos, se debilita el juicio, la responsabilidad y la integridad.

Hay que insistir en proceso sobre resultado, especialmente en deporte infantil/juvenil. El resultado de los partidos es irrelevante a estas edades. Los niños, una hora después, recuerdan si se divirtieron, no el marcador. El fracaso es positivo y el mejor entorno de aprendizaje. “Si no te mata, construye carácter.” Los grandes atletas se impulsan más por los fracasos que por los éxitos.

“Every single great athlete and team has always had impeccable character. Only standup people are rewarded in sports.” Tom House

Hay que dejar que que el niño falle y aprenda

Repetir la ultima entrada es enseñar que la adversidad no se afronta y que del fracaso no se puede aprender. Es una catequesis de que “si el resultado no nos gusta, reclamamos hasta que lo cambien”.

Si el equipo oponente alega error del anotador oficial y se fuerza una repetición, ¿se está enseñando a respetar la autoridad del oficial y a aceptar el resultado (aunque duela), o a buscar cualquier resquicio para “corregir” lo que no nos favorece?

Hay que tener integridad — cumplir la palabra y aceptar las reglas. Solo personas de carácter sólido prosperan a largo plazo. El marcador no define. El carácter sí. Si la repetición se vive como “tenemos que ganar sí o sí porque el campeonato está en juego”, el resultado se convierte en ídolo.

Quiero formar adultos responsables, no niños que se victimizan. Si tu hijo (y el ambiente del equipo) interioriza “nos robaron el partido”, se debilita la capacidad de afrontar. El mensaje que se debió transmitir era: “El anotador es el oficial. Jugamos, aceptamos y seguimos.”

Aquí (gracias a los adultos) el valor formador del beisbol se ha perdido. Este torneo se ha vuelto una lucha política o de “justicia” que genera queja, resentimiento o presión excesiva. El mensaje implícito es que el resultado importa más que el respeto a las reglas y al oficial. Genera tensión familiar o agota la energía que debería ir a formar carácter. Se está protegiendo el “título” en vez de formar al adulto.


Por el lado de nuestro equipo a los papas (que por hoy somos su autoridad moral) nos toca demostrar serenidad y enfoque en el proceso, eso se graba más que cualquier victoria.

Mensaje para nuestro hijo


“Ganamos el segundo juego. Hubo una disputa sobre el anotador. No vamos a jugar porque no hay respeto a las reglas y al oficial. Lo importante no es el campeonato: es cómo jugamos, cómo aceptamos lo que pase y cómo nos comportamos. Eso es lo que te va a servir toda la vida. El marcador se olvida; el carácter no.”

Este post lo escribí en base a los libros de James Stenson (experto en educación) y Tom House (experto en beisbol).

Leave a comment